Se ha encontrado por primera vez en el espacio azúcar que indica el origen de la vida
Los científicos ya habían encontrado moléculas similares al azúcar en el espacio, pero ninguna de ellas era, científicamente, la sustancia real.
Un grupo de astrónomos ha identificado, por primera vez, una molécula de azúcar que circula dentro de una nube de gas y polvo cerca del centro de nuestra galaxia, fuera del Sistema Solar. Este descubrimiento podría ayudar a esclarecer el origen de la vida en la Tierra.
Según un estudio publicado este lunes por la revista científica Nature Astronomy, los investigadores denominan a esta molécula, un compuesto con cuatro átomos de carbono llamado eritrulosa, el “primer azúcar verdadero detectado en el espacio interestelar”.
La eritrulosa pertenece a la misma gran familia de moléculas que otros azúcares esenciales para la vida, que proporcionan energía, forman estructuras biológicas e integran el material genético. En la Tierra, se sabe que está presente, por ejemplo, en frutas como las fresas, las frambuesas y los kiwis.
Según el estudio, los científicos llevan mucho tiempo buscando azúcar en el espacio. Ya han encontrado indicios de que los azúcares presentes en la Tierra, que podrían indicar la existencia de vida, se originaron en el espacio exterior.

Molécula de eritrulosa, con cuatro átomos de carbono (gris), cuatro de oxígeno (rojo) y ocho de hidrógeno (blanco)
Hasta ahora, los científicos habían encontrado moléculas similares al azúcar en el espacio, como el glicolaldehído, pero ninguna de ellas era, científicamente, un azúcar verdadero.
Los azúcares verdaderos deben tener una estructura de al menos tres átomos de carbono. Desde entonces, los astrónomos han continuado explorando el espacio en busca de moléculas más grandes, como la eritrulosa.
Origen de la vida
Según el estudio, las nubes moleculares son la cuna de las estrellas y los planetas. El grupo de investigadores propone que, si existe azúcar en estas nubes moleculares, es posible que se transfiera a cuerpos como asteroides y cometas durante la formación de un sistema estelar.
Como se sabe, la Tierra sufrió un intenso bombardeo de asteroides y cometas hace unos cuatro mil millones de años. Junto con ellos, estos cuerpos podrían haber traído moléculas de azúcar a la superficie del planeta, como indicó Izaskun Jiménez-Serra, astrónomo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en una investigación publicada en Nature Astronomy.
Los resultados son fascinantes para los científicos, ya que los eritrocitos podrían haber proporcionado la materia prima para las versiones más antiguas y simples de los componentes básicos del ADN y el ARN modernos, que son indicadores de vida.
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