Gobierno declara emergencia preventiva por floraciones algales nocivas en Ñuble
Y refuerza preparación: La medida comenzará a regir el 1 de noviembre y se extenderá hasta el 30 de junio de 2027. La declaratoria permitirá fortalecer el monitoreo, la coordinación institucional y la preparación ante eventuales impactos en la salud de las personas, los ecosistemas y las actividades productivas.
Anticiparse a los riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta del Estado es el objetivo de la emergencia preventiva declarada por el Ministerio del Interior ante la amenaza de floraciones algales nocivas (FANs), medida que incluye a la Región de Ñuble y a otras 14 regiones del país, desde Arica y Parinacota hasta Magallanes y de la Antártica Chilena.
La declaratoria, establecida mediante el Decreto Exento N.º 1.420, del 22 de octubre de 2026, comenzará a regir el próximo 1 de noviembre y se mantendrá vigente hasta el 30 de junio de 2027. Su propósito es anticiparse a posibles escenarios de riesgo asociados a las variaciones oceanográficas que podrían producirse durante la temporada 2026-2027, en el contexto del fenómeno de El Niño/Oscilación del Sur.
El Delegado Presidencial de Ñuble, Diego Sepúlveda, destacó la importancia de actuar anticipadamente y fortalecer la coordinación entre los organismos públicos para proteger a las personas y las actividades económicas que pudieran verse expuestas.
“Como Gobierno, estamos actuando de manera preventiva para proteger la salud de las personas y resguardar nuestras actividades productivas. La declaración de emergencia preventiva nos permitirá fortalecer la coordinación entre los servicios públicos, mejorar el monitoreo y estar mejor preparados ante eventuales floraciones algales nocivas. En Ñuble, nuestro compromiso es anticiparnos a los riesgos, entregar información oportuna y actuar coordinadamente para proteger a las personas y sus actividades económicas”, señaló el Delegado Presidencial
Las floraciones algales nocivas corresponden a proliferaciones de determinadas microalgas que, dependiendo de las especies involucradas y de las condiciones ambientales, pueden producir toxinas peligrosas para la salud humana, provocar mortalidades de organismos acuáticos y generar restricciones sanitarias para la extracción y comercialización de productos del mar.
En este escenario, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) cumple un rol fundamental en el monitoreo sectorial de esta amenaza y en la entrega de antecedentes técnicos que permitan evaluar su evolución.
El director regional de SERNAPESCA Ñuble y Seremi de Economia (s), Pablo Lazo, enfatizó la relevancia de fortalecer la vigilancia y entregar información oportuna para prevenir posibles afectaciones a los recursos hidrobiológicos y a las actividades pesqueras.
“Las floraciones algales nocivas requieren una vigilancia permanente, porque sus características y efectos pueden variar según las condiciones ambientales y las especies involucradas. Por eso, es fundamental fortalecer el monitoreo y la coordinación con los organismos competentes, además de mantener informados a los sectores vinculados a la pesca artesanal y a la extracción de recursos hidrobiológicos. La prevención y la información oportuna son claves para reducir los riesgos y actuar adecuadamente frente a cualquier eventualidad”, indicó director regional de SERNAPESCA Ñuble.
Preparación y respuesta ante eventuales contingencias
La emergencia preventiva también permitirá reforzar el trabajo del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), en coordinación con los organismos técnicos y los Comités Regionales para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Entre las acciones contempladas se encuentran el fortalecimiento del monitoreo, el intercambio de información, la comunicación preventiva y la preparación de la respuesta, considerando las características y necesidades específicas de cada región.
Al respecto, Cristián Matus, director regional (s) de SENAPRED Ñuble, destacó que la anticipación constituye una herramienta esencial para mejorar la preparación institucional ante amenazas que pueden evolucionar de manera variable.
“Esta declaratoria nos permite fortalecer el trabajo preventivo y la coordinación entre los organismos que tienen responsabilidades frente a esta amenaza. Nuestro objetivo es contar con información actualizada, mantener preparados los mecanismos de respuesta y promover una comunicación oportuna de los riesgos. Es importante precisar que se trata de una medida preventiva y que las acciones deberán ajustarse a los antecedentes técnicos y a la evolución que presente esta amenaza”, explicó Cristián Matus.
La medida se fundamenta en antecedentes técnicos que advierten sobre la necesidad de reforzar las capacidades de vigilancia y preparación frente a posibles episodios durante la temporada 2026-2027. La experiencia de contingencias anteriores demuestra que algunas floraciones pueden generar consecuencias sanitarias, ambientales y económicas, por lo que resulta fundamental anticipar la coordinación de los recursos y capacidades disponibles.
Cabe destacar que la declaratoria tiene carácter preventivo y no significa que exista una afectación confirmada en Ñuble ni que todas las regiones comprendidas enfrenten el mismo nivel de riesgo. Las medidas que se implementen deberán responder a la evolución de la amenaza y a los antecedentes proporcionados por los organismos técnicos competentes.
Con esta decisión, el Gobierno busca fortalecer la preparación institucional antes de la temporada de mayor atención, mejorar la coordinación entre los servicios públicos y disponer de mejores condiciones para enfrentar eventuales contingencias, con el objetivo de proteger la salud de las personas y reducir los posibles impactos sobre las actividades productivas y los ecosistemas.
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