×

Colombianos afrontan la segunda vuelta entre la izquierda y la extrema derecha con sorpresa y temor

Tras una reñida votación el pasado domingo, el país volverá a las urnas el 21 de junio para elegir al próximo jefe de Estado.

Tanto de derecha como de izquierda, los colombianos recibieron los resultados electorales con optimismo, que llevaron al abogado Abelardo de la Espriella y al senador Iván Cepeda a la segunda vuelta de la contienda presidencial, pero también expresaron temor sobre lo que representa cada candidato.

Tras una reñida votación el domingo recién pasado, el país volverá a las urnas el 21 de junio para elegir al próximo jefe de Estado entre dos extremos: un abogado millonario que se presenta como un “ajeno al sistema” y un senador popular de izquierda, heredero de las políticas sociales del presidente izquierdista Gustavo Petro.

La elección se desarrolla en un ambiente polarizado y bajo la ola de violencia más grave de la última década en el país.

Admirador de Donald Trump, De la Espriella obtuvo el 43,7% de los votos el domingo, un resultado “sorprendente” e “inesperado”, según Felipe Botero, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de los Andes.

“Las encuestas sugerían lo contrario, que Cepeda sería el más votado”, agregó. El candidato de izquierda obtuvo el 40,9% de los votos.

Un ambiente agridulce reinaba en el Hotel Tequendama, en el centro de Bogotá, donde la izquierda recibió el anuncio del conteo preliminar de la primera vuelta.

Lejos de ganar en la primera vuelta, como esperaba el partido gobernante, el candidato y senador de izquierda, de 63 años, quedó en segundo lugar, aunque por un margen estrecho.

Cientos de personas salieron a apoyar a Cepeda y corearon consignas como: ¡No pasarán! y ¡Sí, es posible!.

“Sangre nueva”
“Colombia necesita a alguien ajeno al sistema”, afirmó Víctor Castellanos, un empresario de 32 años que votó por De la Espriella en su bastión, Barranquilla (norte), donde cientos de personas se congregaron en las calles para celebrar el resultado de la primera vuelta.

“Estamos en una etapa super crítica donde el comunismo (…) podría tomar el control de Colombia”, añadió, refiriéndose a la posibilidad de una victoria de Cepeda.

El excéntrico abogado de 47 años personifica la desilusión con la política de “paz total” de Petro, el primer político de izquierda en gobernar el país, quien intentó sin éxito dialogar con todos los grupos armados para que entregaran sus armas.

Cepeda, el artífice de la fallida política de Petro, es criticado por los votantes de derecha, quienes lo asocian con la indulgencia hacia el crimen.

“Se necesita mano dura. Ya hemos visto que la paz total fue un completo fracaso”, afirmó Castellanos, preocupado por los altos niveles de delincuencia y extorsión que azotan al país.

De la Espriella se presenta como “el verdadero ajeno al sistema” en la contienda. Durante la campaña, destacó su falta de experiencia política como una virtud.

Félix Ramírez, otro votante del abogado en Barranquilla, valora precisamente el hecho de que sea “un empresario sin trayectoria política”.

«Necesitamos sangre nueva, sangre fresca», opina la empleada de un centro de llamadas de 59 años.

De la Espriella también propone una reducción del Estado al estilo del presidente argentino Javier Milei. «Él representa (…) la libre creación de empresas y el libre mercado», afirma Castellanos.

La izquierda, con temor
Cepeda prometió continuar con el sello distintivo del gobierno actual: apoyar a los pobres, los jóvenes, los afrodescendientes y los pueblos indígenas.

“Ganó batallas”, declaró María Fonseca, una estudiante de 22 años y votante de izquierda. «Me preocupa lo que pueda pasar, que (De la Espriella) gane», añadió.

La izquierda obtuvo más de 9,6 millones de votos, según el recuento preliminar de la entidad encargada de organizar las elecciones, una cifra superior a la de la primera vuelta de 2022, cuando Petro recibió casi 8,5 millones de votos.

Para Carolina Ponzo, curadora de arte de 70 años de la capital, el auge de la ultraderecha es “aterrador” e “inesperado”.

“Hay una globalización de la ultraderecha a nivel mundial que es aterradora”, afirmó, antes de destacar que espera “el milagro que obró Petro” en la segunda vuelta.

Atraídos por la promesa de un fuerte apoyo a las causas sociales con Cepeda, algunos votantes viajaron cientos de kilómetros para apoyar al candidato de izquierda en Bogotá, incluyendo representantes del pueblo indígena Kamsá en Putumayo, una región amazónica fronteriza con Ecuador.

En la segunda vuelta, “democracia o fascismo” competirá, declaró Sandra Chindoy, senadora del gobierno y líder indígena Kamsá.

Si la izquierda logra ganar en la segunda vuelta, Colombia tendrá por primera vez en su historia una vicepresidenta indígena, la líder Nasa Aida Quilcué.

Share this content: