Ola de calor pone a Italia en alerta y bate récords en Francia y Portugal
Este fenómeno trae aire caliente del norte de África y permanece atrapado bajo un sistema de alta presión sobre Europa occidental.
Italia declaró, este jueves, alerta roja para Roma y otras cuatro ciudades debido a una ola de calor en Europa Occidental, que batió récords de temperatura para el mes de mayo en Portugal y Francia.
Desde principios de esta semana, Europa se enfrenta a una ola de calor sin precedentes y prematura para el mes de mayo, que ha afectado especialmente a Francia, el Reino Unido e Italia.
Este fenómeno, denominado por los expertos “cúpula de calor”, transporta aire caliente desde el norte de África y lo mantiene atrapado bajo un sistema de alta presión sobre Europa, provocando temperaturas típicas del verano boreal, que comienza el 21 de junio.
Francia y el Reino Unido han registrado varias muertes que las autoridades vinculan directa o indirectamente con el calor. En Portugal, el Ministro de Sanidad declaró que las temperaturas han provocado un aumento de las hospitalizaciones.
En el centro de la Península Ibérica, los termómetros alcanzaron los 40,3 °C en la localidad de Mora, según informó el jueves la agencia meteorológica nacional, superando el récord anterior de 40 °C registrado en mayo de 2001.
Italia, por ahora, se ha librado de temperaturas tan elevadas, pero el jueves las autoridades pidieron a la población de Roma y otras localidades que evitara la exposición al sol.
“Estamos sudando muchísimo”, declaró a AFPTV la turista española Nana Martínez, mientras intentaba refrescarse a las afueras del Coliseo el jueves, cuando los termómetros marcaban 32 °C.
Tanto ella como María Ángeles Mellinas Tello, otra turista, afirmaron estar “bebiendo mucha agua y buscando la sombra siempre que sea posible, ¡Y sombreros! ¡Un sombrero es indispensable!”, añadieron.
Hoy jueves, el Ministerio de Sanidad declaró la alerta roja, el nivel más alto, en Roma, Florencia, Bolonia, Turín y Brescia.
Esto implica “una situación de emergencia [ola de calor] que probablemente cause efectos nocivos en la salud de las personas sanas y activas, y no solo en los grupos de riesgo como los ancianos, los niños pequeños y las personas con enfermedades crónicas”, informó el ministerio.
Los científicos señalan que el cambio climático provocado por el ser humano intensifica los fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor, las sequías y las inundaciones.
Daños en Roland Garros
Lo peor de la ola de calor parece haber pasado en el Reino Unido, que también registró temperaturas récord para mayo, pero la situación sigue siendo crítica en Francia.
En Angoulême-La Couronne, en el suroeste del país, los termómetros alcanzaron los 37,8 °C, un récord nacional para el mes de mayo, según Météo-France.
También en el suroeste, una escuela cerró hasta el viernes por la tarde porque los pasillos alcanzaron los 53 °C el martes, lo que provocó que algunos alumnos se sintieran mal, informó un funcionario local.
“Uno de ellos incluso se desmayó y vomitó”, dijo Florian Deygas, funcionario de la región de las Landas. El calor también afecta a París, que podría registrar una racha sin precedentes de ocho días con temperaturas superiores a los 30 °C en mayo, y está causando estragos en el torneo de tenis Roland Garros, en las afueras de la capital.
El italiano Jannik Sinner, uno de los grandes favoritos del torneo, enfermó a causa del calor y perdió en segunda ronda contra el argentino Juan Manuel Cerúndolo.
El personal del torneo humedece las pistas de tierra batida después de cada set. Al final de cada día, las pistas se inundan y se empapan para reponer el agua en las diferentes capas que componen la tierra batida, explicó el jefe de mantenimiento, Philippe Vaillant.
En España, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emitió alertas por calor para el viernes en zonas del noreste y norte, donde se esperaban temperaturas de hasta 37 °C.
La agencia calificó las temperaturas como “extraordinariamente altas” para esta época del año, con niveles propios del verano, aunque prevé un descenso la próxima semana.
En Roma, el turista estadounidense Josh Ren comentó que adaptó su rutina a las altas temperaturas.
“Levantarme temprano, empezar las actividades antes, tomarme muchos descansos… ir al museo, quedarme un poco más de tiempo en interiores durante las horas de más calor…”, enumeró.
Las olas de calor como la que actualmente afecta a algunas partes de Europa pueden resultar costosas para las economías y las finanzas públicas europeas, reduciendo el crecimiento y la recaudación fiscal, advirtió un estudio de Allianz Trade publicado el jueves.
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