Fiscalía reforzó tesis de homicidio con premeditación por la muerte de tres carabineros en Antiquina
En alegatos de clausura del juicio: Audiencia se extenderá hasta el lunes.
Una serie de pruebas indiciarias, reforzadas por las declaraciones de múltiples testigos, entre ellos varios de carácter reservado, fueron expuestos ayer por la Fiscalía y otros dos querellantes en la etapa final del juicio contra de los hermanos Antihuen Santi y Nicolás Rivas, a quienes se les atribuye la autoría del triple homicidio de carabineros ocurrido el 27 de abril del 2024 en la comuna de Cañete.
Según la proyección del Tribunal Oral en lo Penal de Cañete, hasta el lunes se espera que se extiendan los alegatos de clausura, en donde cada interviniente cuenta con hasta dos horas para exponer los principales antecedentes presentados en el juicio desde el 19 de enero a la fecha, dando espacio a las réplicas respectivas durante el próximo lunes, momento en que el tribunal podría entregar su veredicto o, en atención a la magnitud de la causa, fijar un nuevo día y hora para comunicarlo.
Así es como durante la jornada de ayer, el fiscal César Schibar, de la Fiscalía de Alta Complejidad de La Araucanía, estuvo a cargo de esta etapa, indicando en su intervención que “los imputados cuando ejecutan las acciones mortales en contra de las víctimas no buscaban ocultar la comisión de este delito, todo lo contrario (…) podemos desprender un ánimo de ostentación delictiva, los imputados querían que todo el país conociese acerca de este macabro y despiadado delito”.
El fiscal Schibar destacó entre las evidencias y peritajes que “respecto a los hermanos Antihuen se encontró ADN de los tres en especies provenientes del robo, el silencio comunicacional de los tres también es relevante y no es una circunstancia fortuita, sino que exprofeso se realizó la misma a nuestro entender podemos desprender sin temor dudas, sin infraccionar la lógica máximas de la experiencia. Y finalmente respecto de don Nicolás podemos establecer la dinámica de facilitación a los hermanos Antihuen de la escopeta, así quedó establecido”.
Respecto al silencio comunicacional, diversas pericias permitieron establecer que los sujetos no tuvieron conexión que pudiese ser captada por dispositivos de telecomunicaciones, señalando la Fiscalía que se trata de una conducta habitual en delitos con alto grado de planificación y gravedad de los hechos.
Por otra parte, también se planteó que se logró determinar que Felipe Antihuen había escondido en el bosque cercano a su domicilio una mochila donde posteriormente fueron encontradas las escopetas Winchester y Baikal que habían sido asignadas a los carabineros asesinados y fueron utilizadas en el ataque contra los funcionarios; Pero también que en la mochila había una pañoleta y un cuchillo que presentaban las huellas genéticas de este mismo imputado.
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