Santa Juana suma árboles nativos a espacio comunitario del sector Boquerón
Estudiantes, vecinos y municipio participaron junto a ARAUCO en una jornada de restauración en el predio Tanahuillín, un sector abierto a la comunidad y utilizado para actividades recreativas y de contacto con la naturaleza.
Un lugar frecuentado para caminar, hacer deporte y acercarse al río Biobío comenzó a sumar también nuevos árboles nativos. Estudiantes del Liceo Nueva Zelanda y representantes de la Municipalidad de Santa Juana participaron junto a ARAUCO en una jornada de plantación realizada en el predio Tanahuillín, en el sector Boquerón.
La actividad se desarrolló en el marco de Bosque Abierto, un programa de ARAUCO que promueve el acceso y uso responsable de distintos espacios de su patrimonio forestal por parte de las comunidades vecinas.

“Este es un punto de alto interés para la comunidad, donde se desarrollan actividades físicas y de turismo. Por eso es importante seguir cuidándolo y mantener un trabajo colaborativo entre la empresa, la comunidad y el sector público”, explicó Luis Campo, encargado de Patrimonio del Paisaje Biobío Sur de ARAUCO.
La jornada tuvo como protagonistas a estudiantes de la especialidad forestal del Liceo Nueva Zelanda, quienes participaron directamente en la plantación. Su profesor, Diego Gajardo, destacó la oportunidad de contribuir a un espacio que seguirá siendo utilizado por vecinos y visitantes.
“Esperamos que quienes vengan en el futuro puedan ver estos árboles, recorrer el lugar y tener un contacto directo con la naturaleza. Para los estudiantes también es una experiencia concreta de aprendizaje y de cuidado del entorno”, señaló.
La iniciativa se vincula además con los esfuerzos de recuperación que Santa Juana ha desarrollado luego de los incendios forestales que afectaron gravemente a la comuna. Desde el Departamento de Medio Ambiente y Sustentabilidad del municipio, Gustavo Montoya destacó que la incorporación de especies nativas coincide con esa línea de trabajo.
“Para nosotros es una instancia muy positiva, porque forma parte del esfuerzo que estamos impulsando para forestar y reforestar con árboles nativos después de los incendios. Además, este es un sector patrimonial abierto a toda la comunidad, con un recorrido de gran valor paisajístico que llega hasta el río Biobío”, indicó.
La plantación busca así fortalecer un espacio que ya forma parte de la vida recreativa de Santa Juana, sumando vegetación nativa y reforzando su valor como punto de encuentro, actividad física y conexión con el entorno natural.
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