×

El retroceso de las aves playeras pone en jaque las metas ambientales del Biobío

Contra el reloj al 2030: Tras la conmemoración del Dia Mundial de las Aves Playeras este 6 de septiembre, especialistas y agrupaciones territoriales advierten sobre el impacto de la urbanización en ecosistemas clave de la intercomuna.

Por Florencia Muñoz

Con el inicio de septiembre, las costas y los sistemas de humedales del Gran Concepción dejan atrás los temporales de invierno y vuelven a transformarse en el destino de miles de aves playeras que cruzan continentes enteros en busca de alimento. Sin embargo, su llegada a la zona se da en un terreno cada vez más hostil. En el marco del Día Mundial de las Aves Playeras, conmemorado este fin de semana, monitores ambientales y especialistas locales advirtieron que la convivencia entre la vida urbana y estas rutas biológicas se encuentra en un punto crítico.

La vulnerabilidad de estas especies no responde solo al avance inmobiliario o a proyectos de infraestructura, sino a descuidos cotidianos que pasan inadvertidos. En sectores como la Desembocadura del río Biobío, las dunas de Talcahuano o el humedal Rocuant Andalién, el ingreso no autorizado de camionetas y jeeps sobre la arena, el paseo de mascotas sueltas y los microbasurales representan un peligro directo para aves que anidan al ras del suelo o que llegan al terreno tras miles de kilómetros de vuelo.

A nivel nacional, los datos de la Estrategia Nacional de Conservación de Aves del Ministerio del Medio Ambiente indican que cerca del 40% de las aves playeras presenta poblaciones en retroceso. En el Biobío, esta realidad golpea de forma directa a especies emblemáticas como el zarapito de pico recto, el playero de Baird o el pilpilén, especie que se encuentra fuertemente amenazada, ya que anida en hoyos sobre la misma arena donde transitan peatones y vehículos.

Para estas especies, huir constantemente del ruido, de personas o de animales domésticos implica un gasto de energía que muchas veces les impide alimentarse adecuadamente o completar con éxito su reproducción.

Existe un compromiso desde la Estrategia Nacional de Conservación de Aves proyectada para el 2030, la cual fija dentro de sus prioridades detener el declive poblacional y resguardar los sitios críticos para las especies migratorias. En el Gran Concepción, cumplir con esta meta obligará a los municipios y autoridades locales a ir más allá de las declaraciones, implementando fiscalización efectiva al ingreso irregular de vehículos en las playas y controlar el uso recreativo del borde costero antes de que el deterioro sea irreversible.

Share this content: