Rusia incluye al fundador de Telegram en su lista de terroristas y extremistas
El gobierno ruso acusa a Pavel Durov de facilitar actividades vinculadas a Ucrania; esta medida aumenta la presión del Kremlin sobre la aplicación de mensajería.
La decisión representa una nueva etapa en la ofensiva del gobierno de Vladimir Putin contra el empresario y la plataforma de mensajería. En los últimos meses, el Kremlin ha intensificado la presión sobre Telegram después de que Durov se negara a eliminar contenido relacionado con la guerra en Ucrania.
Según la legislación rusa, las personas y organizaciones incluidas en la lista están sujetas a una serie de restricciones, como la prohibición de utilizar ciertos servicios financieros, publicar contenido en línea, participar en elecciones, organizar eventos públicos y mantener relaciones con medios de comunicación en el país.
La inclusión se produce un día después de que las autoridades rusas acusaran formalmente a Durov de “facilitar actividades terroristas ucranianas” y emitieran una orden de arresto internacional contra el empresario.
Según el Servicio Federal de Seguridad (FSB), el fundador de Telegram no eliminó contenido que, según Rusia, fue utilizado por los servicios de inteligencia ucranianos y grupos clasificados como terroristas para planificar actos de sabotaje, ataques y fraude cibernético en territorio ruso.
Fundada en 2013, Telegram afirma tener más de mil millones de usuarios en todo el mundo y ha sido ampliamente utilizada tanto por las autoridades rusas como ucranianas desde el comienzo de la guerra. A pesar de las críticas a la plataforma, el propio Kremlin y el Ministerio de Defensa ruso siguen utilizando la aplicación para difundir comunicados oficiales.
¿Quién es Durov?
Pavel Durov, de 41 años, nació en Rusia, pero actualmente posee la ciudadanía de los Emiratos Árabes Unidos y Francia. Antes de crear Telegram, fundó la red social VKontakte, considerada el equivalente ruso de Facebook, de la que renunció en 2014 tras la presión de las autoridades del país.
El empresario también está siendo investigado en Francia por presunta falta de cooperación con las autoridades en casos relacionados con actividades delictivas en la plataforma. Él niega cualquier irregularidad y afirma que Telegram opera dentro del marco legal vigente.
El paradero actual de Durov no se ha revelado oficialmente. Sus últimas publicaciones en Telegram indicaban viajes a Dubái y Georgia.
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