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El problema de los audiolibros piratas

La inteligencia artificial es capaz de crear miles de libros y monetizar en YouTube, sin autorizaciones ni pagos mediante.

Hace ya un buen tiempo que tanto la industria editorial como los autores consideran a los audiolibros como una versión 100% válida para un título.

No se trata únicamente de la posibilidad de acceso a personas con algún tipo de discapacidad visual, sino que es un formato cómodo para quienes quieren consumir contenido mientras se trasladan de un lugar a otro o incluso mientras se ejercitan o pasean.

Según publicaciones especializadas, el mercado global de los audiolibros está avaluado entre los 8.700 y los 11.100 millones de dólares, y con una proyección de crecimiento que supera los 35 mil millones de dólares de aquí al 2030.

Sin duda el negocio es bueno, pero requiere de una inversión importante: los derechos de autor, el estudio o equipos de grabación, actores de voz, entre otros gastos.

El problema de todo esto -según revela una nota del New York Times (NYT)- es que están apareciendo miles de audiolibros piratas creados con inteligencia artificial que monetizan sus videos en YouTube sin pagar nada a los creadores de los libros originales.

Obviamente, la calidad de estos audiolibros deja mucho que desear. Narraciones sin vida, en muchos casos robóticas, sin contar errores de contenido que muchas veces son aceptadas por los consumidores porque “es gratis”, ¿o no?

Según el NYT hay estudios que muestran que un 35% de los auditores admiten haber escuchado títulos en YouTube a sabiendas de que no se trata de versiones oficiales. Además el que estén disponibles en una plataforma tan conocida y masiva de alguna manera los valida.

El problema es que a diferencia de la música o programas de TV, que son fácilmente identificables por el sistema Content ID de YouTube, los audiolibros e incluso la voz aparentemente humana de los libros es muy difícil de distinguir, por lo que la industria editorial y los propios autores tienen que denunciar los videos uno por uno, lo que resulta en una tarea prácticamente imposible.

En Estados Unidos, la Asociación de Editores Americanos ya está buscando alianzas con empresas tecnológicas para frenar esta fuga de contenido editorial impulsada por la inteligencia artificial.

Aunque no tengo cifras del crecimiento de los audiolibros en español, te recomiendo que busques ediciones oficiales. Hay distintas plataformas, algunas gratuitas y otras de pago.

Siempre voy a recomendar BP Digital. La biblioteca pública digital del Ministerio de Cultura también tiene una pequeña pero creciente sección de audiolibros. Te registras con tu RUN y también puedes acceder a la oferta de libros digitales.

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