Informe arbitral revela el lanzamiento de al menos siete bengalas en duelo suspendido entre Everton y Universidad de Chile
Mirco Salgado
La revelación del informe confeccionado por el árbitro Piero Maza entregó nuevos antecedentes sobre la abrupta suspensión del duelo de ida por los octavos de final de la Copa Chile en el Estadio Sausalito. En el documento oficiales se consignó que al menos siete bengalas cayeron directamente al terreno de juego desde la galería destinada a la hinchada de Universidad de Chile, lo que desencadenó la activación del Comité de Crisis y la posterior cancelación de los minutos finales del cotejo.
El juez del compromiso inició su relato detallando que los inconvenientes con elementos de pirotecnia comenzaron desde el arranque del espectáculo deportivo en Viña del Mar. Maza dejó constancia de que, al momento en que ambos planteles ingresaron al campo de juego, desde el sector ocupado por los simpatizantes de Everton de Viña del Mar se lanzó una cantidad indeterminada de fuegos artificiales, marcando un complejo precedente antes del pitazo inicial.
Sin embargo, los hechos de mayor gravedad se desencadenaron cuando transcurría el minuto 82 del encuentro. Según lo estipulado en el acta, el uso de pirotecnia se intensificó drásticamente en el sector visitante, culminando con el lanzamiento de un artefacto encendido que impactó en el césped a muy escasa distancia del atacante azul Maximiliano Guerrero y del árbitro asistente Alan Sandoval.
Aquel proyectil no fue un hecho aislado dentro del recinto viñamarino, ya que el juez central reportó la rápida propagación de bengalas en la barra forastera. De acuerdo con el registro oficial, se contabilizó la caída de al menos seis bengalas adicionales al campo de juego, sumado al lanzamiento de múltiples artefactos pirotécnicos al aire, lo que imposibilitó la continuidad de las acciones futbolísticas por el inminente riesgo a la integridad física de los deportistas.
Ante la gravedad del escenario, Piero Maza determinó la interrupción del juego y envió a las delegaciones a la zona de camarines. Posteriormente, tras sostener una reunión de emergencia con el Comité de Crisis y las autoridades de seguridad presentes en el Estadio Sausalito, se determinó oficialmente que no existían las garantías mínimas para reanudar el compromiso, dejando el caso a disposición de los organismos disciplinarios.
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