×

Hijo de apicultores de Arauco es alérgico a las picaduras de abeja

Está siendo tratado con innovadora inmunoterapia en el Hospital Regional de Concepción.
El tratamiento consta de darle dosis de veneno del mismo insecto, de forma creciente y controlada. Este tratamiento no tiene cobertura GES ni financiamiento de Ley Ricarte Soto, debiendo ser autofinanciada por las propias familias.

Un complejo caso está siendo atendido en el Hospital Regional de Concepción, lugar hasta donde llegó el hijo de unos apicultores alérgico a las picaduras de abeja y que está siendo tratado con una innovadora inmunoterapia.

Se trata de Lautaro de 11 años. A inicios del año 2000, sus padres iniciaron un emprendimiento familiar asociado a la apicultura, donde incluso el pequeño Lautaro ayudaba a sus papás aplicando humo para alejar a los insectos de sus panales y cosechar la miel que producen, siempre con su traje de apicultor, hecho a medida. Sin embargo, una tarde, sin esa protección, Lautaro sintió una picada en su cabeza y se desató una emergencia grave.

“Mi hijo llegó corriendo a la casa diciendo que sentía que se quemaba y empezó a quitarse la ropa. Se quería incluso meter dentro de una congeladora. A los pocos minutos cayó desmayado. Le grité a mi esposo por ayuda y partimos a urgencia del hospital de Curanilahue”, contó Cecilia Muñoz, mamá del niño.

La mujer relató que en ese recinto de salud le inyectaron adrenalina -en dos oportunidades- porque no respondió a la primera dosis, lo que obligó al equipo médico a trasladarlo de urgencia al Hospital Guillermo Grant de Concepción (HGGB). El pequeño Lautaro presentaba una anafilaxia grave. Es decir, una reacción alérgica aguda a la picadura de abeja, que puso su vida en riesgo de muerte. La inflamación provocada por el veneno amenazaba con asfixiarlo.

Los pediatras del Hospital Regional de Concepción iniciaron un trabajo personalizado de inmunoterapia para revertir su condición. Mervin Piñones, inmunólogo pediatra recinto, explicó que el tratamiento consta de una etapa de inducción de 9 semanas y luego una mantención de, al menos tres años, de forma mensual. El medicamento se importa desde España.

“Lo que estamos administrando ahora se llama ‘inmunoterapia a veneno de abeja’. Está indicado en aquellos pacientes que han hecho reacciones alérgicas graves que ponen en peligro su vida y que tengan alto riesgo de re exponerse, como son los apicultores. La idea es darle dosis de veneno de abeja, de forma creciente y controlada, con un protocolo estandarizado de inducción. Así que estará viniendo, semanalmente, hasta alcanzar la dosis que simula la picadura de una abeja”, dijo el especialista.

El Hospital Regional Guillermo Grant Benavente tiene tres especialistas en esta técnica que están absorbiendo una demanda cada vez más frecuente de distintas alergias. No obstante, este tratamiento no tiene cobertura GES ni financiamiento de Ley Ricarte Soto, debiendo ser autofinanciada por las propias familias por el momento.

Share this content: